sábado, 14 de septiembre de 2013

Puedo vivir sin ti, pero no quiero

Cada segundo lejos de ti es eterno, es una espina, un metal retorcido clavándose en la piel. Líbrame de todo eso, haz que deje de sufrir. Ven aquí conmigo, déjame tenerte a mi lado todo el tiempo, girarme y verte, poder tocar tu piel en cualquier momento que se me antoje.


Ya no tendremos una fecha de caducidad cada vez que nos vemos, ya no habrá que intentar explotar al máximo cada segundo porque los tenemos contados, podremos disfrutar tranquilamente, con la paz de saber que no tenemos que separarnos en 10 días. Ya no habrá lágrimas y despedidas eternas. Vamos avanzando, cada vez mejor, con planes de futuro, con una meta, con un objetivo, con millones de ganas, con decisión, convencidos, deseosos.

Esforcémonos por ello, por conseguir ese futuro juntos, que no nos puede dar nadie más que nosotros. Decoremos nuestra casa, pintemos nuestras paredes, cocinemos nuestros platos. Coloca mis adornos donde más te guste, porque será tu casa, nuestra, de los dos, porque la haremos nosotros. No importa el piso donde estemos, será nuestro hogar, donde estemos tú y yo, al fin juntos. Donde imperarán nuestras reglas y viviremos a nuestro modo, sin importar lo que digan los demás. Haremos nuestra comodidad.

Quiero todo lo que viene contigo. Tus besos, tus caricias, tus risas, las arruguitas de tus ojos al reír, tus manías, tus tonterías, las caritas de antes de apagar la luz. Quiero todo. Te quiero a ti. Te quiero.




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