lunes, 26 de enero de 2015

Dos años

O el tiempo es muy engañoso o mi cabeza está defectuosa y lo mide mal. Dos años se me hacen a la vez muchísimo tiempo y a la vez nada. Dos años son los que hace que por fin nos dijimos "te quiero" y pasamos a ser algo más serio. Dos años llenos de risas, charlas, viajes y algún que otro llanto. Quizá sea poco tiempo, pero por todo lo que nos ha pasado en él, dos años me parecen un mundo. Puedo pensar en muchísimos lugares en los que he estado contigo, muchísimos momentos tiernos, dulces, tranquilos, graciosos... Y desde el año pasado por fin estamos compartiendo nuestras vidas como lo hace un matrimonio cuando por fin se casa y pueden vivir juntos, aunque sin el bodorrio ni los anillos ni nada así, pero al fin y al cabo compartiendo lo más importante.

Desde que te conozco, hace alrededor de dos años y medio, no voy a decir que todo haya sido de cuento de hadas. Ha habido malos entendidos, deseos diferentes que chocaban entre sí, se han herido sentimientos... Pero al final conseguimos sincronizarnos, y hemos pasado a ser mucho más. Hemos construido nuestra relación sobre una base de honestidad y amor el uno por el otro, con cimientos sólidos que nos han ayudado y nos ayudarán a soportar lo que nos venga. Hemos sufrido la distancia y hemos logrado superarla. Ahora puede parecer poco, pero para mí fue una batalla. No sabemos lo que nos traerá la vida, pero a tu lado me prepararé para cualquier cosa: si es buena compartiré mi alegría; si es mala, nos apoyaremos el uno al otro.

Has traído a mi vida el mar, la frescura, la risa continua, la comodidad, la seguridad, la ternura y mil sentimientos más que me hacen despertarme con una sonrisa, porque tu compensas las asperezas de la vida. Te quiero, Toni. Hazte a la idea de que te quedan aún muchos más años por aguantarme. Dos años no son nada comparados con lo que nos queda.