jueves, 31 de mayo de 2012

Metallica

He vuelto. Soy al fin libre de los malditos exámenes finales, después de todo un año estudiando y acumulando cansancio... Ya tengo cuatro notas de cinco. Todo notables. No está mal, pero se echa de menos algún sobresaliente. Aún así, para lo que he estudiado, me doy con un canto en los dientes; si los profesores supieran lo que he estudiado de verdad me suspenderían seguro.

Dejando a parte el amargor del estudio forzado (ni que me hubieran estado dando latigazos...), este fin de semana fui al festival Sonisphere y vi seis conciertos en dos días. Todavía me estoy recuperando, los festivales son matadores, pero aún así mereció muchísimo la pena. Vi el viernes a Sonata Arctica, Limp Bizkit y The Offspring, y el sábado a Within Temptation, Slayer y Metallica. La organización fue muy buena. No tenía buen recuerdo de otro festival al que asistí hace unos años, pero esta vez no tengo queja ninguna. El reciento era adecuado, cimentado, lo que es muy importante porque no se levantaban polvaredas de las masas humanas caminando, y no hubo más que un retraso de media hora en un concierto, así que chapó. 

Voy a dejar a un lado a todos los grupos para hablar de Metallica, porque el concierto fue tan grande, que creo que jamás podré ir a cualquier otro mejor. Fue insuperable, o por lo menos para mí. He leído unos cuantos reportajes del concierto y la verdad es que no me convence ninguno. Unos dicen que fue muy planeado y lo critican, otros critican al grupo directamente que no son los mismos de cuando comenzaron... No sé como una buena actuación es mala por estar bien controlada y planificada, eso quiere decir que tanto los músicos como el equipo técnico han hecho un trabajo concienzudo para dar al público algo de calidad, no entiendo cómo eso es criticable. En cuanto a que no son los mismos que cuando empezaron... llevan 30 años en la música, es normal que se adapten y evolucionen, tampoco lo veo como un defecto; aún así, todo lo que tocaron fueron temazos de sus mejores momentos como grupo de thrash metal, así que en mi opinión lo hicieron perfectamente.

En realidad, cuando salieron a tocar no parecía un festival, parecía un concierto únicamente suyo, o, como me dijo Victor más tarde "Ya han llegado los que tenían que tocar, todos los demás eran teloneros". Lo cierto es que puedo estar influenciada porque desde hace tiempo tenía muchas ganas de verlos en directo, y eso, quieras que no, me dio unas ganas y una predisposición espectaculares para disfrutar del concierto. La lista de canciones fue impresionante, con el Black Album completo, de principio a fin (o de fin a principio, ya que tocaron los temas en orden inverso al original), y añadieron canciones tan míticas como Master of Puppets o Seek and Destroy. Se puede consultar la lista de canciones que tocaron aquí

Además, James Hetfield conectó mucho con todo el público, haciéndonos cantar, vibrar y sentir todo lo que él nos transmitía. Se me ponían los pelos de punta con su voz llena y cálida, con unos toques de aspereza que la hacen tan especial. Eso, y que todos los instrumentos estaban cuidadosamente ajustados al sonido del recinto, lo que, aunque no podemos decir que se oyese como un disco de estudio, daba una claridad brutal para ser un directo. Al terminar el concierto, además, repartieron montones de púas al público, lo que se agradece mucho (aunque yo no logré coger ninguna, pues estaba demasiado lejos como para que me llegaran).

Resumiendo, que ha sido el concierto de mi vida, aunque ya he visto otros que me gustaron muchísimo, como los de Rammstein, Muse o Apocalyptica, que los disfruté como una enana también.

Y ahora que estoy con mono de más Metallica, voy a tocar Nothing Else Matters con el piano. En concreto esta versión, aunque con un poco más de velocidad, que este chico, aunque la toca muy bien, va un poco lento.



Para terminar, os dejo unas fotitos de las que sacaron los fotógrafos profesionales que se encontraban allí, ya que las que saqué yo son de mala calidad y no merecen la pena.








Si vuelven a España repito, lo tengo claro.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Paréntesis (...)

Nota a mi yo futura:

Si alguna vez llegas a ser profesora, por favor te lo pido, escribe tus apuntes con frases cortas, claras y directas. Muchos estudiantes te lo agradecerán. Olvídate de frases mastodónticas que ocupan 15 líneas con miles de subordinadas que despistan y sacan continuamente del hilo discursivo. Gracias.

¡Ah! Y lo de contar tu vida en clase divierte mucho a los alumnos, pero no les ayuda a entender la materia, así que limita las anécdotas al mínimo necesario para que tus alumnos crean que eres molona pero no pierdas tiempo valioso.

Imagen sutil donde las haya para demostrar a dónde mando a los que me quieren enseñar así  


Tu yo del pasado 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Largo puente de mayo

A mis pocos y queridos lectores habituales:

Mi puente de mayo se va a alargar más de lo que dura en Madrid, y eso que dura más que en el resto de España. Mi puente probablemente se alargue hasta junio, por algo terrible llamado universidad. Parece ser que algunos profesores han pensado que lo mejor es mandar muchos trabajos para las últimas semanas de clase, para irnos entrenando para los exámenes. Así que es fácil que no escriba nada más hasta que acabe los exámenes, y el último lo tengo el 29 de mayo. Ya he escrito poco en abril, porque ya tenía unos cuantos trabajos que hacer y un poco de estrés, pero a estas alturas el nivel de estrés aumenta mucho, incluso se habla abiertamente de suicidio entre clase y clase. 

Tampoco creo que se vaya a echar mucho en falta este modesto y recién nacido blog, pero aún así quiero avisaros a vosotros y a mí misma, para darme esta excedencia pero luego retomar la escritura, y si puede ser hacer algún progreso y no escribir sólo fragmentos de historias inconexos. Esto no quiere decir que seguro que no vaya a escribir nada en absoluto, sólo quiere decir que probablemente no lo haga. Aún así, igual encuentro un huequito para hacerlo, o igual encuentro un huequito para tocar el piano o para leer o para ver alguno de los 37 capítulos que tengo que ver de las varias series que sigo y que se siguen acumulando, o para jugar a la consola. El caso es que no lo sé. Lo único que sé es que tengo que hacer más cosas de las que me siento capaz, aunque también sé que aunque no me siento capaz de hacerlo todo ahora mismo, al final lo haré. 

Os dejo con estas piezas que me tienen enamorada últimamente, y con las que despejo un poco mi cabeza cuando se aglomeran demasiados pensamientos derrotistas. Muchos adultos (como si yo con 25 añazos no me considerase adulta...) dicen que la vida del estudiante es la mejor que hay, que la disfrute, y probablemente tengan razón, pero tiene momentos atroces, eso es innegable.




Os quiere,

Ana

jueves, 26 de abril de 2012

Puntos de vista

Esta mañana ha pasado algo a la salida del metro mientras esperaba a Victor. Ha llegado una mujer con su hijo de unos 2 o 3 años y se ha montado en la escalera mecánica para bajar hasta la entrada, con tan mala suerte que el niño se ha soltado de su mano y no se ha subido a los escalones, sino que se ha quedado justo en la plataforma metálica de antes. El niño ha empezado a ponerse nervioso porque veía que su madre se iba alejando de él, mientras su madre le decía que se montase que no pasaba nada. La pobre criatura estaba muy asustada y cuando por fin se ha decidido a pisar un escalón se ha apoyado en el cristal lateral, porque con esa altura obviamente no llegaba al pasamanos móvil, y se ha caído porque el cristal está quieto y las escaleras en movimiento. Entonces ha empezado a gatear hacia fuera con un pánico terrible. Yo todo esto lo he visto desde algo lejos, pero un chico que salía y estaba más cerca de la escalera mecánica ha sido rápido y ha cogido al niño para sacar sus manitas del peligro de los escalones metálicos. Después una chica que bajaba ha cogido al nene de la mano y lo ha bajado con él para que llegara hasta su madre.

Ahí se podría haber solucionado el problema, pero resulta que varias personas se han sentido moralmente superiores a la madre y han empezado a increparle por "dejar al niño sólo", porque "hay que verlo para creerlo" o "lo tuyo es muy fuerte". No estoy segura de si es que no han visto lo que ha pasado o es que se sienten con el poder de juzgar a la gente como si fueran santos. No pienso que algo que podríamos llamar accidente se pueda juzgar como una acción mala (ni buena, claro), por lo que no entiendo la moralina de pegarle la bronca a la mujer.

Quizá me sienta un poco más sensible con este tema porque estoy leyendo La saga de Ender, de Orson Scott Card, y el tema de la moral y las primeras impresiones se trata de manera profunda. En el primer libro, El juego de Ender, aparece, apenas al final, la figura de el Portavoz de los Muertos, que se desarrolla mucho más en el segundo, La voz de los muertos. Al principio sólo existe uno, pero con el paso de los años, los portavoces de los muertos pasan a ser una figura seudorreligiosa (que no sectaria), cuya misión es hablar de la gente que ha muerto, en una especie de misa de difuntos donde se explica no sólo la vida de esa persona, sino el porqué de sus acciones. Todo esto se hace con la idea de que hasta la más cruel de las personas tiene un motivo por el que actuó así, lo que hace que no sea cruel a propósito, sino que sucedieron ciertas circunstancias que lo llevaron a eso. No se entiende que se justifiquen las acciones de todas las personas, sino que se las comprenda y ni se santifique ni mortifique su recuerdo.

Os dejo con dos breves citas que marqué que explican bastante bien la filosofía de la cuestión:

"Ningún ser humano es indigno cuando se comprenden sus motivos. Ninguna vida deja de merecer la pena. Incluso el más malvado de entre los hombres, si conoces su intimidad, tiene algún acto generoso que lo redime de sus pecados, aunque sólo sea un poco."

"-Cuando conoces de verdad a alguien, no puedes odiarle
-Tal vez sea que no puedes conocer a nadie de verdad hasta que dejas de odiar"


P.S.: Me acabo de enterar, buscando una foto de Ender para añadir, que hay una película de El juego de Ender en producción, prevista para estrenarse en Estados Unidos en noviembre de 2013. Habrá que verla, puede estar interesante. Además con Harrison Ford, que parece ser que siente debilidad por la ciencia ficción y se apunta a todas.

domingo, 22 de abril de 2012

Fragmentos (III)

Llegó un momento en que no pudo más, y todo lo que estaba establecido, toda la seguridad y estabilidad, se quebró en finos fragmentos de cristal que atravesaban su carne. Sus pensamientos se desmoronaron como un diente de león en un día de viento, y no pudo más que ver cómo sus ideas se desparramaban sin control y sus nervios cedían con ellas. Por un momento sólo sintió la inmensidad del vacío y la soledad más violenta, pero al segundo todo se le vino encima y sintió como el aire no podía entrar por su garganta. Durante unos instantes peleó por respirar, y cuando por fin lo consiguió las lágrimas empezaron a salir a borbotones y su cuerpo empezó a convulsionarse por la dificultad de conseguir aire. Aunque parecía duro y cruel era lo mejor que podía pasar; en ese momento su mente empezó a relajarse y toda la tensión salía poco a poco. Él no podía soportarlo más y la rodeó con sus brazos, envolviéndola y recogiendo sus pedazos. Por fin dejó de llorar y mientras él acariciaba su melena despeinada pudo descansar contra su pecho, escuchando los latidos fuertes y regulares que la devolvían a su rutina.


sábado, 7 de abril de 2012

Piano

Cuando le veía tocar sentía cierta envidia. Sus manos no dudaban ni un instante de lo que hacían, sus dedos, ya con visibles signos del paso del tiempo, tenían la agilidad de los de un chiquillo de 20 años. Cuando tocaba recobraba toda su fuerza, aunque al andar por la calle pareciese viejo y frágil. Se veía lo cómodo que se sentía con el piano, y aunque tocase la melodía más difícil de la tierra, sus manos siempre estaba relajadas. Cuando atacaba las teclas parecía que las besaba con la punta de los dedos, las acariciaba aunque estuviese tocando fortissimo. Era la persona más segura del mundo cuando se sentaba en su mullida banqueta de cuero negro. Se colocaba allí, levantaba con sumo cuidado la tapa del piano y paraba unos segundos. Cerraba los ojos, como inspirando las notas poco a poco, como haciéndolas llegar a sus pulmones y repartiéndolas por todo su flujo sanguíneo. Y, cuando se decidía, no le tenía miedo al piano. Empezaba a tocar con toda la suavidad o fuerza que quería, con toda la parsimonia o velocidad que exactamente quería. Cuántas veces la hizo llorar y emocionarse al escucharle, y cuantas veces lloró y se emocionó él tocando. 


A veces ella incluso se sentía un poco celosa. Muchas veces pensó que jamás se había fundido con ella como se fundía con su piano. Quería poder llegar a su alma igual que esas malditas notas que le arrancaban su amor y su tiempo. Pero luego le escuchaba tocar para ella y no podía más que amarlos en su conjunto. Él y su música. Sus manos y sus teclas. Su blanco y su negro. 

jueves, 22 de marzo de 2012

Fragmentos (II)

Su manera de mirar las cosas era diferente a la de los demás. No le importaba quedarse quieto intentando buscar las gotas de agua que caían de las cornisas después de una noche de tormenta, para seguirlas mientras caen al suelo y hacen saltar el agua de los charcos. Sus padres y profesores pensaban que tenía un cierto retraso; podemos decirlo así, si hablamos de no tener la prisa obligatoria de la vida moderna. Cuando miraba una margarita sus ojos no se fijaban de los pétalos, ni jugaba al "me quiere, no me quiere", sino que intentaba ver el polen, intentaba leer cómo funcionaban las margaritas.